La Comarca del Deza, como territorio enclavado en el medio rural, está muy apegada a la tierra, prueba de ello es su importante y desarrollada economía agrícola y ganadera. Es una tierra muy prolífica y productora de alimentos de calidad, junto con una riqueza piscícola y cinegética, que dan lugar a una excelente gastronomía.

Entre la oferta gastronómica del Deza destacan una gran variedad de platos. Su máximo exponente es el cocido, que se exalta en la fiesta gastronómica que se celebra en Lalín el domingo anterior al carnaval; La carne de vacuno en cualquier modalidad culinaria es otro de nuestros exquisitos manjares así como el pulpo al estilo "feira", la "carne ó caldeiro", derivados lácteos como el queso, empanada, embutidos, melindres y rosquillas y una larga liasta de exquisiteces.